TUBERCULOSIS: ¿Causa de Discriminación?

La tuberculosis (TBC) es una enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo descubierto por Roberto Koch en 1882, llamado Mycobacterium Tuberculosis (un microbio) que es el responsable del 99% de los casos de esta enfermedad, producidos en el hombre

La tuberculosis (TBC) es una enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo descubierto por Roberto Koch en 1882, llamado Mycobacterium Tuberculosis (un microbio) que es el responsable del 99% de los casos de esta enfermedad, producidos en el hombre. Otro germen o microbio llamado Mycobacterium Bovis, que afecta al ganado bovino, es el responsable de casi el 1% restante.
El Mycobacterium Tuberculosis penetra en el organismo humano por la vía aérea, es decir a través de la respiración. Rara vez lo hace por vía digestiva o por otras vías ( cutánea, oftálmica, etc). Los gérmenes provienen de otro enfermo que los expele al toser, estornudar o hablar, ésta es la razón por la cual es tan fácil la diseminación de esta enfermedad. Esta infección se puede producir así en cualquier persona que presente en ese momento una disminución de sus defensas naturales o adquiridas e inhale estos bacilos, aunque como dice un viejo adagio en Medicina: “no se enferma quien quiere sino quien puede”. Esta es la razón por la que la Tuberculosis no debe ser motivo de discriminación social y mucho menos laboral, es solo una enfermedad que puede y debe ser curada, para la que deben tomarse las medidas de prevención adecuadas para evitar su diseminación.

En los países industrializados las mejores condiciones socioeconómicas en los últimos 150 años, así como la introducción hace 40 años de tratamientos específicos para la tuberculosis, al alcance de toda la población, determinaron una baja incidencia de casos nuevos y casi nula transmisión de la enfermedad, quedando circunscripta a las personas ancianas debido a reactivaciones de viejas infecciones. Esto hacía preveer en países como Estados Unidos, que en los primeros 20 años del tercer milenio, se eliminaría la transmisión de la Tuberculosis. Actualmente, podemos decir que en ese país esto se ha revertido debido al relación existente entre la infección por VIH y la tuberculosis. La tuberculosis no es solo una de las infecciones oportunistas más frecuentes de la inmunodeficiencia adquirida, sino que es la única cuya contagiosidad hace que este aspecto se constituya en un problema de Salud Pública.

En los países en vías de desarrollo como el nuestro, las deficientes condiciones socioeconómicas han favorecido el incremento y la extensión de los factores de riesgo relacionados con la transmisión y muerte por tuberculosis. Se estima que la población mundial infectada con tuberculosis es de 1900 millones de personas, en una población mundial de 5700 millones. Existen 14 millones de infectados por el VIH, y 6 millones coinfectados ( doble infección: TBC-VIH). Es decir que un tercio de la población mundial está infectada con el bacilo de la Tuberculosis y la mayoría de ellos no lo saben.
Como podemos ver la Tuberculosis constituye aún un serio problema de Salud Pública, y es así que en abril de 1993 la OMS declaró a la tuberculosis como una EMERGENCIA MUNDIAL.
Este organismo estimaba que en el período 1990-1999, se producirían 88 millones de casos nuevos de tuberculosis y que 30 millones de personas morirían a causa de esta enfermedad en el mundo, a pesar de ser una enfermedad curable en casi la totalidad de los casos. El principal responsable de esta situación es el olvido y pérdida de trascendencia concedida a esta enfermedad.
Seguimos en EMERGENCIA en nuestro querido País, por lo tanto es tarea de todos la lucha contra la Tuberculosis. La ignorancia y la falta de Educación para la Salud que hay en nuestra población, es la causa del MIEDO a la TUBERCULOSIS. Esta enfermedad infectocontagiosa por fortuna tiene un tratamiento efectivo que además es gratuito para el enfermo.

La alta tasa de abandonos de tratamiento que tiene nuestro país ( alrededor de un 21 %) sigue existiendo debido a la falta de educación de nuestro pueblo. Cuando el enfermo de Tuberculosis comprende que si no abandona el largo tratamiento que tiene esta enfermedad se cura totalmente, estos porcentajes de abandonos caen drásticamente.
Evitar subestimar a la gente más educación para la salud, es la ecuación necesaria para que todos nos beneficiemos.

Por lo tanto, toda persona que presente tos de más de 15 días de evolución acompañada de sudoración nocturna, pérdida de peso, falta de apetito, desgano, etc, debe consultar al médico en el centro de salud más cercano, ya que la curación es la mejor prevención.

Fuente:

Tuberculosis: Emergencia Mundial.

La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo descubierto por Roberto Koch en 1882, llamado Mycobacterium Tuberculosis siendo el responsable del 99% de los casos producidos en el hombre

La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo descubierto por Roberto Koch en 1882, llamado Mycobacterium Tuberculosis siendo el responsable del 99% de los casos producidos en el hombre. Otro germen es el Mycobacterium Bovis, que afecta al ganado bovino, es el responsable de casi el 1% restante.(1)
El Mycobacterium Tuberculosis penetra en el organismo humano por la vía aérea. Rara vez lo hace por vía digestiva o por otras vías( cutánea, oftálmica, etc.). Los gérmenes provienen de otro enfermo que los expele al toser, estornudar o hablar, ésta es la razón por la cual es tan fácil la diseminación de esta enfermedad.

En los países industrializados las mejores condiciones socioeconómicas en los últimos 150 años, así como la introducción hace 40 años de tratamientos específicos, al alcance de toda la población, determinaron una baja incidencia de casos nuevos y casi nula transmisión de la enfermedad, quedando circunscripta la enfermedad a los grupos etáreos mayores debido a reactivaciones de viejas infecciones. Esto hacía preveer en países como Estados Unidos, que en los primeros 20 años del tercer milenio, se eliminaría la transmisión de la Tuberculosis. Actualmente, podemos decir que esto se ha revertido debido al relación existente entre la infección por VIH y la tuberculosis. La tuberculosis no es solo una de las infecciones oportunistas más frecuentes de la inmunodeficiencia adquirida, sino que es la única cuya contagiosidad hace que este aspecto se constituya en un problema de Salud Pública.
En los países en vías de desarrollo como el nuestro, las deficientes condiciones socioeconómicas han favorecido el incremento y la extensión de los factores de riesgo relacionados con la transmisión y muerte por tuberculosis. Se estima que la población mundial infectada con tuberculosis es de 1900 millones de personas, en una población mundial de 5700 millones. Existen 14 millones de infectados por el VIH, y 6 millones coinfectados (doble infección = TBC-VIH).

Como podemos ver la Tuberculosis constituye aún un serio problema de Salud Pública, y es así que en abril de 1993 la OMS declaró a la tuberculosis como una EMERGENCIA MUNDIAL.
Este organismo estima que en el período 1990-1999, se producirán 88 millones de casos nuevos de tuberculosis y que 30 millones de personas morirán a causa de esta enfermedad en el mundo. El principal responsable de esta situación es el olvido y pérdida de trascendencia concedida a esta enfermedad.
En la República Argentina, se notificaron en 1995: 13.050 casos nuevos de tuberculosis y 1000 casos de muertes anuales asociadas a esta enfermedad. Estos datos muestran una ligera tendencia descendente en los dos últimos años. La meningitis tuberculosa en niños de 0 a 4 años experimentó un aumento a partir de 1990 hasta 1993 donde se notificó un máximo de 41 casos y a partir de 1994 nuevamente la morbilidad está en descenso.

El grupo más afectado en cuanto al ascenso de casos nuevos, es el comprendido entre los 25 a 29 años y donde la asociación SIDA/TBC se considera como uno de los principales responsables de este aumento es en Capital Federal, Buenos Aires y en menor medida Santa Fe y Córdoba.
La tasa de curación en el país es del 60.3%, con una alta tasa de abandonos de tratamiento (21.7%) siendo el porcentaje de fracasos del 1.0%.
Estos datos alarman, es por eso que se debe recomendar a la población, que toda persona que presente tos de más de 15 días de evolución acompañada de sudoración nocturna, pérdida de peso, falta de apetito, desgano, etc., debe consultar al médico en el centro de salud más cercano, ya que la curación es la mejor prevención

Bibliografía:
(1) González Montaner LJ, “Tuberculosis” en Esper RJ-Mazzei JA, Biblioteca de Medicina, Tomo III Neumonología, De. El Ateneo. 1992. Pág. 425.
(2) Revista del Instituto Nacional de Epidemiología Emilio Coni. Santa Fe. 1996.

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