Manifestaciones pulmonares de la leptospirosis

Dr. Claudio Daniel Larrateguy
Médico Veterinario

Dr. Luis Darío Larrateguy
Médico Clínico Neumonólogo

La leptospirosis es una vieja enfermedad, conocida en Europa como la “enfermedad de los trabajadores de las cloacas”, producida por una bacteria (leptospira), caracterizada en el ser humano por fiebre acompañada de escalofríos, dolor de cabeza, dolor de huesos y músculos, dolor abdominal y vómitos, tos, falta de aire o cansancio al respirar.
En los animales(perros, gatos, cerdos, vacas, caballos, ratones y ratas) se manifiesta de diferentes formas de acuerdo a cada especie, teniendo en común la fiebre, dolores abdominales, vómitos y enfermedad renal. En vacas es muy grave la presentación de abortos (“tormenta de abortos”) e infertilidad con la consecuente pérdida económica para el productor.
La leptospirosis es una ZOONOSIS, (enfermedades que se transmiten de los animales al hombre) y entonces luego de modificaciones del medio ambiente (lluvias inesperadas y abundantes, inundaciones, etc.), aparecen casos en seres humanos.

¿Cómo se transmite?

Por contacto de la piel, especialmente si está excoriada, en contacto con tierra húmeda o vegetación contaminada con orina de animales infectados y otras veces por inhalación de gotitas en aerosol de líquidos contaminados. El microbio infectante (leptospira) se adapta bastante bien al ambiente externo y también puede multiplicarse por el agua en los terrenos fangosos y húmedos afectando a los animales, transmitiéndose luego al ser humano.
En los animales, el contagio es primordialmente a través del agua contaminada por los animales enfermos, también en forma directa a través de heridas de la piel y por vía inhalatoria.
Están particularmente expuestos a la infección todos aquellos que, por motivos profesionales, se encuentran en contacto con materiales contaminados, como los arroceros, los productores rurales, profesionales relacionados al agro, quienes manipulan mercadería almacenada en depósitos infestados de roedores, los que trabajan en las cloacas, en cenagales, en las minas con alto índice de humedad o en las plantaciones tropicales.

Sintomatología

Existen puntos en común entre la presentación en animales y humanos. Luego de un período de incubación de 10 días aproximadamente, comienza la fiebre contínua y alta, acompañada de dolor de cabeza, dolores músculo-esqueléticos severos y falta de aire o cansancio al respirar. Al cabo de 4 a 6 días aparece la ictericia (color amarillo de la piel) con fenómenos hemorrágicos en piel, mucosas y órganos internos. El paciente, tanto humano como animal puede agravarse rápidamente y morir en fallo renal.

Manifestaciones pulmonares

La afectación pulmonar en la leptospirosis es considera una complicación mayor, no frecuente en las zonas templadas, mientras que las hemorragias pulmonares si lo son en zonas tropicales. Pero una reciente publicación1, se realizó un estudio retrospectivo en dos hospitales de l’Île de la
Réunion (una Isla ubicada en el Océano Índico) con un clima tropical cuya temperatura en la costa oscila entre 18 y 31 C°. Ellos hallaron que la participación pulmonar severa en la leptospirosis
está asociada con la enfermedad afectación multiorgánica severa.
También encontraron que estos casos severos pulmonares se presentaban también en epidemias en Brasil, Nicaragua y Perú en barrios marginales donde las personas viven hacinadas y conviven con animales domésticos. La hipótesis es que estos animales domésticos (perros, cerdos caballos…ratas) son portadores sanos y tienen una alta carga de leptospiras patógenas.
Estudios epidemiológicos en nuestra zona son imprescindibles.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa en la sospecha clínica y epidemiológica, sumadas a la investigación de la leptospira en sangre y orina.

¿Qué podemos hacer para evitarla o prevenirla?

1- Educación a la población para que evite nadar o vadear en aguas que puedan estar contaminadas con orina de ratas u otros animales infectados.
2- Identificación de aguas y suelos que pueden ser contaminados y de ser posible proceder al drenaje de tales aguas.
3- Control de roedores en las viviendas. (Desratización)
4- No caminar descalzos en lodos, charcos o pantanos, ni bañarse o nadar en pozos o aguas estancadas.
5- Protección de los trabajadores que estén expuestos, con guantes y botas de goma.
6- Vacunación a todos los animales infectados o no, como tratamiento y prevención.

¿Qué hacer ante la sospecha de esta enfermedad?

Cualquier persona que sufra estos síntomas deberá de acudir de inmediato al centro de salud más cercano, alertando sobre su exposición a materiales posiblemente contaminados con orina de animales.
En el caso de tener animales con esta sospecha, aislar el animal y consultar al Veterinario.
En los seres humanos el antibiótico de elección es la vieja penicilina que sigue siendo muy efectiva, en los casos de alergia a la misma, se pueden utilizar las tetraciclinas.
En Medicina Veterinaria, además de los antibióticos nombrados, se asocia la estreptomicina.

1- Manifestations pulmonaires de la leptospirose.F. Paganin, A. Bourdin, G. Borgherini, C. Dalban, P. Poubeau,F. Tixier, A. Gouix, J.-B. Noel, L. Cotte, C. Arvin-Berod Rev Mal Respir 2009; 26: 971-9

¿Todos los pacientes fumadores con EPOC van a trasplante de pulmón?

Dr. Luis Darío Larrateguy
Medicina Respiratoria

No todos, la mayoría de estos pacientes, si dejan de fumar y comienzan un tratamiento farmacológico, un programa de Rehabilitación Respiratoria y Nutrición, pueden detener la progresión del enfisema y la bronquitis crónica, mejorando la calidad de vida.

¿Qué es la EPOC?
La EPOC es una enfermedad que reduce progresivamente la capacidad para respirar de las personas. Más de la mitad de las personas que sufren de EPOC ni siquiera lo saben. Fumar es el más importante de los factores de riesgo, aunque no el único, y deben hacerse todos los esfuerzos para alentar a aquellos que fuman a que dejen de hacerlo.
En la EPOC el aspecto más importante es la obstrucción bronquial, que provoca dificultad para respirar (disnea) que al comienzo se produce solo con la actividad física leve a moderada. Incluye enfermedades conocidas como la Bronquitis Crónica y el Enfisema Pulmonar.
El prototipo del paciente con EPOC, es un individuo fumador o ex fumador que durante muchos años tiene tos y producción de esputos (secreciones bronquiales) y que en invierno suele sufrir episodios de bronquitis y cada vez se fatiga (o ahoga) más al hacer esfuerzos en su vida diaria.
Se estima que el 9% de la población mundial padece EPOC entre los 40 y 69 años es decir alrededor de 30.000 personas en nuestra ciudad de Paraná.

El problema Mundial de la EPOC
Tan sólo el 20% de los pacientes están diagnosticados y más de la mitad de los pacientes se diagnostican demasiado tarde, cuando la enfermedad está muy avanzada. Entre los diagnosticados y tratados, el 61% no siguen un tratamiento de acuerdo a las normativas establecidas por las Sociedades Científicas.
En España (no contamos con cifras de nuestro país ni de la Provincia) el costo medio anual de un paciente con EPOC es de 1.185 € (Euros) si el cuadro es leve, 1.640 € si es moderado, 2.335 € si es grave.
El 44% del costo fue debido a hospitalizaciones. Los pacientes sufren entre 1 y 3 agudizaciones al año y cada agudización cuesta en promedio 175 €.

¿Como se diagnostica?
Para diagnosticar la EPOC es imprescindible demostrar la obstrucción al flujo aéreo.
Para ello se realiza una prueba llamada espirometría, que consiste en soplar con esfuerzo a través de un equipo llamado espirómetro lo que permite evaluar la función de la vía aérea. Así como un electrocardiograma evalúa la actividad del corazón, la espirometría evalúa la función pulmonar. La espirometría se puede realizar en reposo, durante el ejercicio o después de éste, aportando cada una de estas pruebas datos diferentes para el correcto diagnóstico y posterior tratamiento.

¿A quiénes se debe realizar una espirometría?
Todos los fumadores o ex fumadores mayores de 40 años que presenten síntomas respiratorios tales como: tos crónica, expectoración y/o fatiga (ahogos) deben realizarse una espirometría para conocer si tienen o podrían tener una EPOC.

Tratamiento
Hay tratamientos disponibles para ayudar a los pacientes con EPOC, incluso a los enfermos más graves. El principal es dejar de fumar, pero además existen tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.
Dentro de estos últimos, la rehabilitación respiratoria ocupa un lugar preponderante en la recuperación del paciente con EPOC, donde también la nutrición juega un importante rol. La oxigenoterapia crónica domiciliaria y la ventilación mecánica no invasiva son avances recientes que complementan el tratamiento de estos pacientes. Cuanto antes se diagnostique la EPOC y se inicie su tratamiento, mejor será el pronóstico de la enfermedad.

Recomendaciones finales
Debe enfatizarse entonces la gran importancia, para prevenir el desarrollo de fases de EPOC avanzadas, de detectar sus estadios iniciales en todo individuo fumador o ex fumador que presente tos y/o expectoración con frecuencia o perciba episodios transitorios de fatiga o ahogos, realizando una espirometría.
Se debería fomentar la investigación epidemiológica y clínica de la EPOC, en nuestra Provincia.

Asma, arritmias y rendimiento escolar en roncadores

Luis Darío Larrateguy
Médico Neumonólogo

Una serie de estudios en adultos y niños han relacionado la historia de sibilancias y / o diagnóstico de asma con la presencia de apnea obstructiva del sueño.
El mecanismo propuesto para vincular estas enfermedades es la inflamación de las vías respiratorias asociada con hipertrofia amigdalina.
Este último, es un factor que puede aumentar la resistencia de las vías respiratorias superiores y predisponer a la apnea obstructiva del sueño en la infancia.
En un estudio realizado en la Universidad de Atenas, los investigadores estudiaron a 442 niños, de un promedio de edad de 7,6 años, que acudieron al servicio de urgencias por dolencias menores o fueron remitidos a una consulta de neumonología pediátrica por sibilancias recurrentes.1
Tras considerar factores como la edad, sexo, índice de masa corporal y tabaquismo pasivo, los investigadores encontraron que la historia de sibilancias se asoció significativamente con la presencia de ronquido habitual en niños con hipertrofia de las amígdalas (OR = 2,76), pero no en los que no la tenían.
En el 2003 en nuestra ciudad, en un estudio sobre hábitos de sueño a casi 500 adolescentes y niños, 25,7% de los padres respondieron que sus hijos roncaban, 30.9% de las respuestas describieron síntomas faríngeos frecuentes y 14.8% amigdalectomía quirúrgica.2
En el mismo año, nuestro grupo de investigación estudió esta vez 2884 estudiantes de todo el País (50% varones, edad: 13,3 ± 1,5 años), encontrando ronquidos en el 23% de las respuestas de los padres y apneas observadas en el 10%. Estos datos fueron predictores independientes de bajo rendimiento académico, cuando se compararon las notas de lengua y matemáticas de los roncadores y no roncadores.3
En otro estudio realizado en nuestra ciudad, encontramos que la mayoría de los estudiantes con asma nocturna o sus padres, no sabían que tenían ese diagnóstico y tenían peor rendimiento escolar que el resto de sus compañeros.4
Por otro lado, el riesgo de arritmias nocturnas aumenta notablemente después de la presentación de episodios de apnea en los pacientes que sufren de trastornos de la respiración durante el sueño.
Se ha observado una relación directa entre los trastornos de la respiración durante el sueño y un aumento del riesgo de fibrilación auricular y taquicardia ventricular no sostenida, así como una propensión a la muerte súbita de origen cardiaco durante las horas de sueño nocturno.
En un estudio realizado en la Universidad de Cleveland, se evaluaron 2.816 polisomnografías nocturnas para identificar la fibrilación auricular paroxística y taquicardia ventricular no sostenida.5
Se encontraron 62 arritmias en 57 pacientes (media de edad 72,1 años) con trastornos respiratorios durante el sueño, de las cuales un 76% eran taquicardia ventricular no sostenida, una arritmia grave.
El análisis de regresión logística condicional demostró que había 18 veces más posibilidades de tener una arritmia nocturna luego de una apnea, que luego de una respiración normal.
La apnea obstructiva durante el sueño es un problema que afecta a una gran proporción de la población y su principal morbilidad es la enfermedad cardiovascular.
Esta información nos enseña que es necesario detectar y tratar pacientes con apneas durante el sueño, sobre todo en los niños con hipertrofia amigdalina y en los pacientes con un elevado riesgo de enfermedad cardiovascular.

Bibliografía

1- Kaditis A, Kalampouka E, Hatzinikolaou S y col. Associations of tonsillar hypertrophy and snoring with history of wheezing in childhood. Pediatr Pulmonol 2010.
2- Larrateguy L; Perez Chada D; Videla A y col. Hábitos de sueño y somnolencia en adolescentes utilizando un cuestionario específico. 32° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, Buenos Aires, octubre de 2004.
3- Perez-Chada D, Perez-Lloret S, Larrateguy L y col. Sleep Disordered Breathing And Daytime Sleepiness Are Associated With Poor Academic Performance In Teenagers. A Study Using The Pediatric Daytime Sleepiness Scale (PDSS). Sleep, Vol. 30, No. 12, 2007.
4- Larrateguy L; Perez Chada D; Videla A y col. Prevalencia de síntomas de asma nocturno en escolares. 32° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, Buenos Aires, octubre de 2004.
5- Monahan K, Storfer-Isser A, Mehra R y col. Triggering of Nocturnal Arrhythmias by Sleep-Disordered Breathing Events. J Am Coll Cardiol 2009 54: 1797-1804.