Ni ebrio ni dormido ni …

"…un ciudadano de Buenos Aires ni ebrio ni dormido puede tener expresiones contra la libertad de su país…" (Expresión atribuida a Mariano Moreno, Secretario de la Junta)*

Es una realidad que cada vez se duerme peor. En esto influyen muchos factores, el cambio de horario, los ruidos de la calle que se han incrementado por la cantidad de sirenas de ambulancias, patrulleros y de alarmas que se disparan y que antes no existían, de escapes de motos sin silenciador, pero también la televisión y la computadora, que en las horas previas al sueño provocan  excitación, dificultando una correcta higiene de sueño y la preparación para un sueño reparador.

Hace doscientos años, nuestros próceres hacían alusión a estos males que afectan la conciencia y nos pueden hacer cometer errores.

El aumento de las colisiones de frente y los accidentes inexplicables, tiene una impensada conexión entre el alcohol, los ronquidos, el fumar cigarrillos y el mal dormir.

Si bien en muchos de estos accidentes, se sospecha que el conductor se quedó dormido, hay una tendencia a creer que los accidentes de tránsito se producen principalmente por exceso de alcohol.

 

Habilidad para conducir

 

El conducir requiere una serie de habilidades que se reducen cuando falta el descanso o se está bajo los efectos del alcohol o se producen distracciones frecuentes.

Cada conductor asume una responsabilidad respecto de su propia seguridad y la de otras personas. Por ello es que el conocimiento de estrategias de seguridad se constituye en una de las claves para prevenir accidentes.

No se trata solo de quedarse dormido frente al volante y  cruzar de carril con el vehículo acelerando.

Manejar somnoliento, como un autómata, pero sin capacidad para reaccionar ante un imprevisto, con los reflejos disminuidos es lo peligroso. Más, si este conductor no acepta que no está al 100% para conducir un vehículo e insiste en tratar de hacerlo: “yo puedo…, enciende la radio…, sube la intensidad el ventilador del acondicionador de aire…, etc.”

Este estado se asemeja a los efectos de la inhalación de monóxido de carbono que no permite darse cuenta cuando se pierde a conciencia

En el caso de los fumadores de cigarrillo, la intoxicación crónica de monóxido de carbono, es real y disminuye el nivel de vigilancia y atención y la visión nocturna de los conductores fumadores, estén o no fumando en el momento de conducir.

El consumo de cigarrillos mientras se maneja, produce distracciones por diversas situaciones; encender o apagar el cigarrillo demanda un mínimo de 3 segundos durante los cuales se deja de atender al tránsito y sostener adecuadamente el volante, quema del tapizado o de la ropa del conductor por caída de la ceniza o irritación que el humo provoca en los ojos y dificulta la visión normal, aunque conducir con una mano ya es un factor de riesgo.

En el caso de los pacientes con trastornos respiratorios durante el sueño, tienen durante el día “microsueños”, que implican una desconexión respecto de lo que está ocurriendo. Algo semejante a lo que muestra una conocida publicidad de la televisión: es como conducir por momentos con los ojos vendados.

Debemos tener en cuenta que  se requiere rapidez en la respuesta de los reflejos cuando conducimos, para calcular a que velocidad se aproxima un vehículo o determinar la separación respecto del que circula adelante. 

Tres segundos de distracción a 120 kms por hora, implica circular  100 metros sin tener conciencia de lo que se hace o viene de frente.

 

Anécdotas

 

Como anécdota, puedo contar que un paciente hoy en tratamiento por Síndrome de Apneas del Sueño y totalmente recuperado, decidió consultar por sus problemas de ronquidos y somnolencia, que hacía tiempo le reclamaba su familia, cuando se despertó por la bocina de un camión Scania que venía de frente. El había cruzado al carril opuesto sin darse cuenta, pero gracias a una maniobra pudo evitar el choque esta vez…

Otro paciente, chofer profesional de camiones, aceptó concurrir a la consulta que le pedía su familia hacía tiempo, cuando en un viaje observó que el camión que iba delante, ahora estaba detrás de él…., lo había pasado en forma automática sin darse cuenta…. Fue solo suerte que no viniera nadie por el carril opuesto!!!

No solo en la ruta se manifiesta este problema, hay personas que reconocen haber tenido pequeños accidentes en la ciudad como chocar alguien de atrás o frenadas por que “no lo ví” o “no se de donde salió”…, que demuestra una disminución en la concentración que implica manejar.

Otras veces, los turnos rotativos o el exceso de trabajo sin el descanso adecuado lleva a la insuficiencia de sueño.

Existen estudios que demuestran que una persona que estuvo despierta 17 a 19 horas, maneja peor que quienes tienen un nivel de alcohol en la sangre superior al 0,05 por ciento, límite legal para manejar después de haber bebido en algunos países de Europa. En los Estados Unidos, ese tope es de 0,1 y la Argentina, de 0,50.

 

Reflexión

 

Las autoridades de tránsito, deberían llevar una estadística sobre las posibles causas de cada conductor que sufre  accidentes como en otros países latinoamericanos (Chile, Colombia) para prevenir males mayores.

Un simple examen médico poniendo énfasis en la búsqueda de posibles trastornos respiratorios durante el sueño y hábitos de beber alcohol o futue, podría con educación preventiva y tratamientos efectivos y probados, devolver a la calle un conductor más seguro.

La pérdida diaria de vidas, el creciente numero de heridos y mutilados, obliga a prestar atención no solo al control de los niveles de “alcoholemia”,   sino también en base a los datos que aportan las publicaciones internacionales, a evaluar la “somnolencia al volante” y el “fumar mientras se conduce”, como causa de accidentes de tránsito.

 

*http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/america_latina/despues_de_mayo.php

Fuente:

Fumar cigarrillos produce EPOC

Todas las personas fumadoras o ex fumadoras mayores de 40 años que presenten síntomas respiratorios como: tos crónica, expectoración y/o fatiga (ahogos), deben realizarse una espirometría para conocer si sufren una EPOC.

Así como un electrocardiograma evalúa la actividad del corazón, la espirometría evalúa la función pulmonar.

Lea el artículo completo aquí…

Aprendizaje Basado en Problemas: una alternativa educativa

Este cambio curricular tiene como antecedentes, la década de los 60-70 donde comienzan las primeras aplicaciones del Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), en la escuela de medicina de la Universidad de McMaster en Canadá.

La intención del uso de esta metodología se desarrolló con el objetivo de mejorar la calidad de la educación médica cambiando la orientación de un currículum que se basaba en una transmisión de conocimientos por parte del “profesor”, a uno más integrado y organizado en problemas de la vida real y donde confluyen las diferentes áreas del conocimiento que se ponen en juego para dar solución al problema.

El ABP en la actualidad es utilizado en la educación superior en muy diversas áreas del conocimiento.
 

 

Aprendizaje Basado en Problemas: una alternativa educativa

 

Luis Darío Larrateguy

www.RespirarParana.com.ar

Docente Escuela de Medicina. Universidad Nacional del Litoral.

 

 

La Universidad Nacional del Litoral, que antiguamente tenía dentro de sus Unidades Académicas a la Facultad de Ciencias Médicas  de Rosario, “perdió” en 1968 en el gobierno de facto del General Onganía, esta facultad al crearse la Universidad Nacional de Rosario.

Con los años y luego del proceso de autoevaluación y evaluación externa de la UNL (1994-1998), se observó la demanda social en el ámbito de las ciencias de la salud. Allí surge el Programa de Desarrollo de las Ciencias Médicas en conjunto con la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que da origen a la Escuela de Medicina actual de la UNL.

En la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario, en el año 2001se decidió un cambio curricular con metodologías didácticas centradas en el alumno, que fue incorporado también en el Programa de Desarrollo de las Ciencias Médicas y en la Escuela de Medicina actual de la UNL.

Fue todo un desafío tender a la formación de estudiantes “activos”, críticos y constructores de su aprendizaje, en contraste con el sistema tradicional donde estas actitudes quedaban libradas a la personalidad individual de cada estudiante.

Este cambio curricular tiene como antecedentes, la década de los 60-70 donde comienzan las primeras aplicaciones del Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), en la escuela de medicina de la Universidad de McMaster en Canadá.

La intención del uso de esta metodología se desarrolló con el objetivo de mejorar la calidad de la educación médica cambiando la orientación de un currículum que se basaba en una transmisión de conocimientos por parte del “profesor”, a uno más integrado y organizado en problemas de la vida real y donde confluyen las diferentes áreas del conocimiento que se ponen en juego para dar solución al problema.

El ABP en la actualidad es utilizado en la educación superior en muy diversas áreas del conocimiento.

En la educación tradicional pasiva y centrada en la memoria, muchos alumnos presentan incluso dificultad para razonar de manera eficaz y al egresar de la facultad, en muchos casos, presentan dificultades para asumir las responsabilidades correspondientes a sus estudios y al puesto que ocupan, con dificultad para trabajar en equipos.

En un curso centrado sólo en el contenido, el alumno es un sujeto pasivo del grupo que

sólo recibe la información por medio de la exposición del profesor o de lecturas de manuales o tratados.

Ante esta perspectiva, que aún esta vigente en muchos centros de estudio, surgió el ABP, donde es el alumno quien busca el aprendizaje que considera necesario para resolver los problemas que se le plantean, algo que ocurre diariamente en el ejercicio de la Medicina.

Aunque el  ABP, además de ser usado como una estrategia general a lo largo del plan de estudios de una carrera profesional (en este caso Medicina), puede ser implementado también, como una estrategia de trabajo en un curso específico, por ejemplo de Post-grado en Medicina.

Para el efectivo funcionamiento del ABP los participantes del proceso docente deben tener ciertas características.

 

TUTOR

 

Es necesario que el profesor (tutor) sea un creador, un guía que estimule a los estudiantes a aprender, a descubrir y sentirse satisfechos por el saber acumulado.

 

El tutor debería tener un conocimiento total del programa de la Escuela de Medicina para colaborar en su enriquecimiento, conocer la mayor cantidad de herramientas didácticas, recursos educacionales y métodos de evaluación que lo ayuden a promover el aprendizaje integrador bio-psico-social.

 

Debería promover que, paralelamente a la adquisición de conocimientos, el alumno desarrolle un sistema de capacidades y hábitos necesarios para la actividad intelectual y profesional futura.

 

Contribuir a la formación del pensamiento crítico de los estudiantes, como fundamento del método científico.

 

Debe enseñar a  razonar con  profundidad y flexibilidad, no solo reproducir lo asimilado, destancando la responsabilidad del aprendizaje individual pero promoviendo el trabajo y estudio colectivo en equipos para alcanzar una meta común.

 

Orientar la falta de conocimiento y habilidades de manera eficiente y eficaz hacia la

búsqueda de mejor y mayor conocimiento.

 

Contribuir a la formación de convicciones, cualidades, hábitos, normas de conducta y desarrollo de habilidades con un compromiso de aprendizaje de por vida.

 

ESTUDIANTE

 

El estudiante se constituye en el actor principal de la obra, es el centro de la metodología.

Una metodología que le permite como dije más arriba, adaptarse a los cambios, fomentar un espíritu crítico, aprender a aprender, trabajar y aprender en equipo.

El estudiante se convierte en el responsable de su propio aprendizaje y para ello se le deben

proporcionar los medios materiales y humanos.


LA INSTITUCION

Aparece aquí otro protagonista del ABP: la Institución, esta es la que ofrece esos medios. Para ello debe no solo estar convencido toda su cuerpo directivo de las bondades de esta metodología, sino también capacitar a sus docentes y personal no docente en este desafío educacional.

EL COORDINADOR

Otro protagonista es el coordinador de la asignatura, quien  se convierte en una pieza esencial del método, ya que es el que diseña, con la colaboración de otros profesionales, los objetivos de aprendizaje y los casos con los que los estudiantes cumplirán tales objetivos.

 
LA ASESORIA PEDAGOGICA

Aquí cumple un rol fundamental el cuerpo asesor pedagógico, ausente muchas veces en el método tradicional, ayudando a recorrer el camino de esta nueva metodología, corrigiendo y enseñando las herramientas didácticas necesarias.

EL EXPERTO

La figura  del experto, quien conoce en profundidad la materia que el estudiante aprende con esta metodología, es importante a la hora de la consulta aclaratoria ante las dudas en la elaboración del conocimiento, aportando su experiencia y bibliografía donde consultar.

 
EL PROCESO DEL ABP

 El ABP organiza el proceso docente-educativo para resolver el problema en tutorías.

Estas tutorías se deben desarrollar en grupos pequeños de alumnos (8-9), donde se fortalezca la autoconfianza y la autodirección, con interdependencia del grupo, obteniendo habilidades para la autoevaluación, abiertos al cambio para lograr el aprendizaje contínuo, es decir a lo largo de la vida profesional.

En una sesión tutorial, el tutor procede a la presentación del problema a resolver por el grupo, es decir, una situación que remite al estudiante a las diferentes áreas de conocimiento relacionadas con la carrera que se cursa.

Se produce una lluvia de ideas donde los alumnos usualmente tienen teorías o hipótesis sobre las causas del problema o ideas de cómo resolverlo.

Grupalmente, se establece una lista de de estas teorías o hipótesis relacionados con el caso presentado, que serán aceptadas o rechazadas según se avance en la investigación y que guiarán la recogida de información para lograr los objetivos de aprendizaje.

Se debe listar lo que se conoce y lo que no se conoce relacionado con el problema. También se debe listar que se necesita para resolver el problema.

Se utilizan diferentes apoyos didácticos con la finalidad de clarificar la estructura general del tema revisado y los conceptos de mayor complejidad, luego de haber definido los objetivos.

El grupo elabora una discusión, buscando lograr un mejor aprendizaje sobre el caso.

El tutor debe promover la investigación de información en artículos de revistas y textos especializados, apoyados por la consulta a expertos y se continúa en las diferentes sesiones tutoriales resolviendo el problema planteado hasta lograr los objetivos establecidos en la UABP.

Por último los alumnos deben presentar su visión de la solución (si existe) del problema a resolver.

 
LA EVALUACION

 Durante todo el proceso, el docente evalúa tanto el trabajo del equipo, como la calidad de la participación de cada integrante del grupo, estimulando a los estudiantes a la autoevaluación individual y grupal.

El tema de la evaluación en esta propuesta curricular tiene tanta importancia como en el método tradicional.

El llegar a la solución del problema, genera en el camino un sinnúmero de actividades que pueden ser evaluadas, entre ellas: el trabajo de cada individuo, la presentación del equipo, el reporte escrito del grupo, los conocimientos adquiridos, etc.

En el ABP el tutor, al mismo tiempo que proporciona el problema, debe indicar cuáles serán los criterios de evaluación.

Es importante considerar, en el momento de planificar la evaluación, como dije más arriba, tanto el aporte individual como el trabajo grupal.

Es valioso considerar también otros aspectos en la evaluación, como la presentación personal, el modo de expresión, la solidaridad, la adaptación como grupo humano, siendo el tutor el encargado de la elección de unos u otros aspectos.

También el deberá establecer la escala de valores para los mismos.

La evaluación en el ABP, se puede llevar a cabo de diferentes formas:

 

  • El aporte individual, podría ser un trabajo, en forma de reporte o  ensayo, que un alumno genera como producto de sus actividades para la solución del problema y como parte de un equipo.

 

  • El aporte en equipo, es similar al trabajo o aporte individual, pero ahora como resultado del trabajo conjunto del equipo.

 

  • La evaluación del compañero (co-evaluación), es la evaluación que hace un alumno a sus compañeros, en base a características y nivel de desempeño, previamente acordado con el tutor.

 

  • La autoevaluación, es la evaluación que hace el alumno sobre sí mismo reflexionando sobre lo que ha aprendido y su contraste con los objetivos del problema o curso.

 

En definitiva, la evaluación en el ABP es un proceso constructivo en el que participan tanto los estudiantes de forma individual y grupal, como los docentes y debe ser durante todo el proceso educativo.

Es también un proceso del aprendizaje que no debe buscar medir la capacidad de memorización, sino que debe ser capaz de evaluar, en forma constante, la importancia del trabajo hecho y promover la adquisición de habilidades clínicas.
 

CONCLUSIONES

 El Aprendizaje Basado en Problemas se muestra como una metodología adecuada para el estudio de la Medicina, debido a que evita el aprendizaje memorístico, permite integrar el conocimiento teórico en un caso práctico y promueve el trabajo en equipo para la resolución de problemas, tarea que realizamos a diario los médicos.

Fuente: